🌿 Mejora tu visión de forma natural
Descubre cómo recuperar tu claridad visual sin depender de gafas ni cirugía.
Aquí puedes encontrar cursos y talleres basados en el Método Bates y otras técnicas de recuperación holística de la vista para reducir la miopía, la presbicia y la fatiga visual.
Aprende ejercicios para mejorar la vista, hábitos saludables y estrategias holísticas para fortalecer tu salud visual de manera sencilla y efectiva. 🔹 Cursos online y programas personalizados 🔹 Ejercicios prácticos para mejorar tu visión naturalmente 🔹 Acompañamiento y comunidad de apoyo
Vuelve a confiar en tus ojos
Aquí empieza tu camino hacia una visión más clara y saludable. Te espero, Orit
Dicen de mi
Chara: Me alegra decir que, aunque mis ojos han mostrado muchos síntomas de cansancio y estrés, el oftalmólogo que vi el viernes me dijo que están genial. Eso confirma que, igual que he hecho con otras partes de mi cuerpo, puedo calmar y revertir el estrés que están viviendo mis ojos. Tu ánimo y tus herramientas han significado mucho para mí, Orit, y me siento inspirada a seguir.
Jane: La forma única que tiene Orit de usar el Método Bates para “hablar con los ojos” es profunda. Facilita una visión interior y una sanación emocional maravillosas. Su sensibilidad me ayudó a comprender y conectar aspectos de mi comportamiento y personalidad de una manera nueva, y esa comprensión permite sanar y aceptarse más profundamente. Gracias.
Ina: Ha pasado algo peculiar: puedo volver a leer con normalidad. Hace unos días tuve que leer la letra pequeña de un paquete y pensé que no podría, pero para mi sorpresa sí pude. Luego leí las letras diminutas de la etiqueta de una sudadera (casi invisibles) y aun así las leí; después abrí un libro y estoy leyendo sin esfuerzo ni borrosidad. Estoy emocionada, pero también me da un poco de miedo que se vaya y no sepa cómo recuperarlo. ¿Puedes explicarme cómo pasó?
Dina: Quiero agradecerte el tratamiento que me ofreciste por la vista doble. Un día, conduciendo, empecé a ver doble: cada luz se convirtió en dos y la caravana de coches en dos líneas paralelas. Venía de conducir mucho y estaba con mucho estrés, así que pensé que esa tensión había llegado al ojo. Mi hija te conocía y te llamó; me enseñaste técnicas para tratar y relajar el ojo y me ayudaron mucho. Paralelamente fui al hospital para descartar otras causas. Seguí las instrucciones y después de una semana ya veía un poquito mejor, y al cabo de 2–3 semanas volví a ver normal. Estoy muy contenta de haberte consultado y pienso seguir tus consejos. Gracias de todo corazón.
Aurelia: Esta semana tuve una sensación maravillosa. Iba en bici, en un día nublado, y tuve un momento “eureka”: me di cuenta de que necesitaba dejar de intentar verlo todo claro. ¡Ya veo! Lo único que necesito ver claro es el puntito pequeño que estoy mirando; el resto puede estar borroso y es normal. Era difícil de describir porque seguía habiendo borrosidad, pero era otro tipo de borrosidad, una que se sentía natural (como la de la periferia). En ese momento todo tuvo sentido, y duró lo suficiente como para disfrutarlo de verdad.
Eloísa: Mi frustración es poder hacer entender lo que he conseguido: he abandonado las gafas para leer, para coser, para la vista cansada, y que es posible mejorar la vista con métodos naturales. No me lo creen. Me gustaría que vuelvas a hacer un curso para que estos incrédulos lo vieran con sus propios ojos.
Eva: Cuando mis ojos están relajados, me sorprenden con un magnífico regalo: un flash de visión clara. Llevo gafas con un 20% menos de graduación de lo que “me correspondería” y mis ojos han sido el termómetro perfecto del estrés: cuando he tenido tensión o he pasado días sin mirar a lo lejos, he visto peor. Y a veces, de repente, aparece ese flash (por ejemplo mirando el optotipo) que me da alegría y un empujoncito para seguir reeducándome y dejar atrás hábitos que no apoyan una visión clara.
Dolores: Gracias, Orit, por el apoyo. He mejorado en la visión periférica: lo panorámico lo veo con mayor color. Me incomodan ya las gafas, aunque aún las requiero para leer. Siento tranquilidad al poder desplazarme sin gafas y al creer que funciona el método natural, aunque soy consciente de que me falta camino por recorrer. Juan Carlos: Tenía miopía y estaba preocupado por su evolución. Antes de probar la visión natural pensaba que no era muy efectiva. Gracias al método tomó consciencia de las tensiones a las que sometía a sus ojos por su manera tensa de ver y aprendió a sustituir esa tensión por relajación. Ahora se siente más confiado en cómo cuidar sus ojos, los siente más libres y cómodos y se encuentra confortable con gafas de prescripción más reducidas. Las personas preocupadas por su visión deberían darle una oportunidad a la visión natural.
Laura: Llegué con un ojo operado de estrabismo que nunca había ejercitado y con presbicia. Pensaba: “voy a probar, porque si es natural no tengo nada que perder; mi ojo débil no ve nada, solo oscuridad”. Después del curso me quedé maravillada: veía como un 80%, como si me prendieran la luz. Aún me falta enfocar y sigo trabajando el ojo débil, uso las gafas lo menos posible y aplico las prácticas en la vida cotidiana. Me di cuenta de que funcionaba cuando estaba leyendo un documento y las letras estaban claras: intenté quitarme las gafas… y no las traía, estaba leyendo sin ellas. Fue emocionante. También noté más claridad en el ojo débil con prácticas simples. Sigo practicando y comparto con amigas que mejoré gracias al método Bates. Las sesiones de Orit son amenas, divertidas y creativas, y las grabaciones y el grupo de WhatsApp me ayudaron mucho.
Lia: Tengo vista cansada y veía borroso de cerca. Me molestaba estar poniéndome y quitándome todo el día las gafas o tener que ponérmelas para leer algo cortito; no me gustaba sentirme dependiente. Pensaba que mejorar la vista con métodos naturales sería difícil y tedioso, pero al probarlo vi que es fácil, divertido y me ayuda a estar más relajada. Me di cuenta de que funcionaba cuando podía leer el ticket del supermercado sin gafas y cuando empecé a leer libros infantiles. Ya no uso gafas (aunque aún tengo algo de borrosidad) y disfruto encontrando momentos para hacer las prácticas; me encantan los audios guiados y el formato de sesiones de ejercicios de más fáciles a más difíciles.
M: Tengo miopía alta (-9 y -10) y llevaba gafas/lentillas casi toda mi vida; antes de trabajar con Orit estaba frustrada y hasta pensaba en operarme, porque las gafas se sentían como una barrera entre el mundo y yo. Con sus sesiones mi mentalidad cambió: dejé de verlo como un “trabajo duro” y pasó a ser una conversación con mis ojos, ligera y curiosa, sin presión. Ahora me quito las gafas cada vez más (incluso en público), me siento más independiente y veo un futuro con mucha más libertad: para mí, una vida “sin gafas” es que sean opcionales, una herramienta útil a veces, no una necesidad inevitable. Después de ver lo que es posible para mí, ya no me interesa la cirugía.
A: He llevado gafas más de 30 años y, aunque conocía la visión natural “en teoría”, necesitaba un acompañamiento personalizado para integrarlo de verdad. Con Orit entendí que no es solo teoría y práctica: también cuenta quién eres, tu historia y tus emociones, y su coaching aborda justo eso. Ahora mis flashes de visión clara son más largos y más nítidos (duran decenas de segundos) y, además, una medición confirmó una mejora de 1,25 dioptrías en cada ojo (de -5,25 a -4). Sigo en el camino con más confianza: como en la vida, el cielo claro vuelve después de la lluvia.
G: He adquirido la masterclass para ver claro jugando y me está gustando mucho. Una frase que citaste del Dr. Bates me llegó como un golpe a la consciencia: “el que no ve claro es porque no le gusta lo que ve, y el que ve claro es porque le gusta lo que ve”. Llevo tiempo queriendo mejorar mi vista (miopía 8 y 7,5, además de hipermetropía y astigmatismo) y, aunque ya hace años reconocí que se podía curar la vista, ahora estoy más animado que nunca. Tomaré la masterclass con mucho gusto y gratitud.
Miguel: ORIT ayer estupendo para mis ojos . Te cuento tenía mucho lagrimeo en. El ojo derecho y veía bebía que con el otro y hoy se encuentra muy satisfecho mi amigo el derecho Saludos y gracias
Laia: Debo decir que fue una decisión completamente intuitiva la de apuntarme contigo, y me alegra muchísimo haberlo hecho. Ha sido una experiencia muy relajante, especialmente el momento de hacer palmeo juntas, y al mismo tiempo profundamente reveladora. Mis ojos parecían resumir, de forma sorprendente, los aspectos más importantes de mi vida. He descubierto —o mejor dicho, he puesto más atención y conciencia— en distintos aspectos emocionales propios. Todo el proceso ha sido una gran ayuda y una guía valiosa en mi camino de sanación y en el cuidado continuo de mis ojos. Gracias de corazón.
Julia: Ha sido una experiencia maravillosa ,donde he constatado como el presente está atrapado por situaciones antiguas de miedo ,culpabilidad,autoexigencia. Poder llegar a ello , mirarlo de una forma amable . Orit te lleva desde el respeto , de una forma amable , cariñosa,tranquila, diciéndote las palabras adecuadas , ofreciéndote un abrazo cuando cree que lo necesitas y sabes que después puedes contar con ella en cualquier momento GRACIAS GRACIAS GRACIAS ❤️
Núria: Hola Orit te escribo para agradecerte la sesión de hoy. He vivido instantes de comprensión que abren una dimensión nueva ,más cercana y sencilla con los ojos y la vista. También cómo se ha ido dando todo estando juntas ...fluído , soltando y dejándonos tocar por la gracia de estar presentes , sentir y sonreir Gracias y un abrazo cálido
Bea: Llegue a la sesión con Orit por curiosidad y el deseo de querer mejorar mi visión, lo que no esperaba es lo que se me reveló y la profundidad de la conversación con mis ojos, descubrir y entender cosas del pasado que siguen influyendo en mi vida a día de hoy. Orit fue una gran guía en este acompañamiento, estoy muy agradecida por el descubrimiento y la ayuda. Repetiré seguro! Mil gracias
Imma: Querida Orit Ayer escuché la grabación de la sesión que hicisteis, Ainhoa y tú, con un grupo de personas sobre la práctica de Hablar con los ojos. Yo hice la relajación contigo y vi mis dos ojos, las dos bolitas, la del ojo izquierdo en un mar oscuro, y ella también tenía un color azul oscuro que se confundía con las aguas. El ojo derecho era luminoso y estaba en un recipiente de cristal. Pero no te escribo para compartir contigo eso. Te escribo porque al terminar la sesión, no sé exactamente en qué momento, empecé a ver luz con mi ojo izquierdo. Ese ojo tiene una catarata de nacimiento y siempre ha permanecido con una mancha oscura en el centro que me impedía ver. Únicamente veía un aro de luz en la periferia. Pero ahora, y eso sigue así desde entonces, veo luz en el centro. Cuando me enviaste generosamente el cuaderno de trabajos con las emociones, escribí que antes de nacer "vi" algo que me hacía no querer verlo, por eso tuve la catarata de nacimiento. Es mi interpretación. Ahora, escuchándote, me parece que algo ha cambiado en mi. Se ha producido una apertura que permite llegar luz a mi ojo izquierdo. El motivo de escribirte es darte las gracias por tu ayuda, porque relaciono este cambio con todo lo que voy recibiendo por medio de ti. El libro de Anat que he comenzado a leer me da confianza para interpretar así esto. Recibe un enorme abrazo